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Por: Silvia B. García Savino (*)

silvia-garcia-articulo-afroComo sabemos, las políticas universales son imprescindibles para lograr una mayor equidad y para construir sociedades más cohesionadas; sin embargo, somos conscientes de que existen relaciones complejas de reproducción de las desigualdades, en las que el nivel socioeconómico, el nivel de educación, la zona de residencia, el género, la ascendencia étnica y los comportamientos reproductivos interactúan tanto en calidad de causa como de efecto.

Por lo tanto, cabe pensar que son necesarias intervenciones específicas, es decir, políticas focalizadas de apoyo a los sectores más postergados, aquellos que se encuentran excluidos del acceso a bienes y servicios imprescindibles para alcanzar el logro pleno de sus derechos. En otras palabras, aquellos que se encuentran en una etapa que se ha dado en llamar de “pre-ciudadanía”.   Ellos son, en muchos de los países de la región, los niños, las mujeres, la población rural, la población afrodescendiente y la población indígena. Sólo mediante la focalización se podrá después universalizar realmente. Sólo nivelando la cancha de juego todos los jugadores tendrán la misma posibilidad de hacer goles.

Ahora bien, es imposible diseñar e implementar políticas focalizadas eficientes si no se dispone de datos básicos para saber dónde focalizar, en qué sectores  y quiénes serán los destinatarios de esas políticas. Estos datos deben surgir de estadísticas oficiales, en especial de censos y encuestas de hogares, que deben ser realizados con regularidad, en forma planificada y precisa, y cuyos datos deben ser debidamente procesados y presentados.
Comencemos dando una buena noticia: en la ronda censal del año 2000, ocho países de América Latina habían incluido en sus censos una pregunta para que sus habitantes pudieran identificarse como afrodescendientes: Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Pero en la ronda censal iniciada en 2010, se sumaron seis nuevos países: Argentina, Bolivia, Panamá, Paraguay, Uruguay y Venezuela. Con ello, de los 17 países de AL ya 14 de ellos han incluido la pregunta necesaria para que la población afrodescendiente pueda autoidentificarse, un derecho básico que tenemos todos los individuos. Si a esta cantidad le sumamos Perú, país que ha incluido preguntas sobre población afroperuana en sus encuestas de hogares desde el 2001, son 15 los países de AL que ya tienen información cuantitativa sobre población afrodescendiente. Por lo tanto, cuando se den a conocer los datos de población afroparaguaya y afroboliviana –lo cual ocurrirá en unos meses debido a que hace poco tiempo que tuvieron lugar los censos respectivos- tendremos datos de todos los países de AL, con excepción de Chile y México.

La segunda buena noticia es que, gracias a una publicación del proyecto regional PNUD “Población afrodescendiente de América Latina II”,  se cuenta con información exhaustiva sobre los datos estadísticos que los censos y las encuestas de hogares brindan acerca de la población afrodescendiente de los países de la región, lo cual permite conocer no sólo la cantidad de población, sino también la cobertura temática de los censos y las encuestas en lo que respecta a la población afrodescendiente.  Más importante aún, ahora tenemos una visión clara de la relevancia estadística de esa información y, por ende, de su utilidad y sus limitaciones.

Ha habido entonces una evidente mejoría en lo que respecta a la visibilidad de la población afrodescendiente en cuanto a datos provenientes de censos y encuestas de hogares. Sin embargo, y aquí comienzan las malas noticias, también es evidente que la calidad de la información proveniente de los censos y encuestas no es pareja y la cantidad y la calidad de las preguntas sobre algunas áreas es deficiente.

Una de las deficiencias observadas en los datos provenientes de los censos es que, si bien algunos países preguntan por salud –por ejemplo, si el encuestado tiene seguro de salud- muy pocos preguntan por la salud de la mujer y por embarazo, por enfermedades y servicios de salud. Los países que incluyen información adecuada sobre salud de la población afrodescendiente son Bolivia, Ecuador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Perú. Otra de las deficiencias es que muy pocos países incluyen preguntas referidas a ingresos; ellos son Brasil, Panamá y Venezuela. Nicaragua sólo incluye una pregunta referida a remesas recibidas.

La otra gran deficiencia observada, esta  vez en las encuestas,  es que, no sólo hay pocos países que incluyen en ellas preguntas específicas destinadas a la autoidentificación de la población afrodescendiente, sino que algunos de los que las incluyen tienen un número de observaciones muy pequeño, lo cual disminuye la confianza estadística de los resultados de los estudios que se quieran encarar; por lo tanto, sería necesario que, cada cierto período –que deberá ser evaluado por los respectivos institutos de estadística- esos países realicen un “sobre-muestreo” de la encuesta dirigida a la población afrodescendiente.

Resumiendo, la invisibilidad estadística no es, entonces, meramente invisibilidad estadística; ella conlleva un cúmulo de consecuencias negativas con repercusiones variadas en el nivel de vida de la población afrodescendiente. Por esa razón decimos que la invisibilidad es también y sobre todo discriminación. Invitamos a todos los países de la región a incorporar preguntas sobre población afrodescendiente en los censos, en las boletas censales generales y no meramente en una muestra; a incorporar preguntas también en sus encuestas de hogares; a procesar la información y a elaborar políticas públicas sectoriales consecuentes con los datos encontrados que coadyuven a que la población afrodescendiente disfrute de igualdad de oportunidades, y pueda acceder entonces a niveles de ingresos, educación, salud, vivienda y empleo similares a los del resto de la población. Todo ello basado en los principios básicos de solidaridad, igualdad y no discriminación.

(*) Coordinadora Proyecto Regional
"Población afrodescendiente de América Latina II" (PAAL 2)