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Una educación de calidad implica participación activa de los jóvenes en las políticas públicas

Una educación incluyente, de calidad, que reconozca las diversidades de los jóvenes, y en la que  los jóvenes y sus organizaciones sean tenidos en cuenta como actores fundamentales en las reformas o iniciativas que se realicen  a las políticas públicas vinculadas con la educación son, entre  otras,  algunas de las conclusiones más importantes a las que llegaron los participantes  en el hangout sobre “Educación y Agenda 2030”,  que contó con la participación de  Demor Muñoz Villalobos, asesor Global de Educación y ex relator de la ONU sobre el derecho a la Educación, Camila Grosso – coordinadora de la CLADE (Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación) y Victoria Valenzuela  de  la  Unesco.

A lo largo de una hora, los panelistas  hicieron un repaso sobre temas tan cruciales como la participación de los jóvenes en las políticas públicas de educación, así como sobre el acceso real a la reivindicación de sus derechos a través de manifestaciones de los movimientos estudiantiles, en las que los jóvenes actúan, además, como actores políticos válidos.

Entrando en el detalle de los principales cambios que debería tener la educación en la región, los panelistas hablaron sobre la necesidad de hacer un cambio total al modelo actual, uno que implique reconocer las diversidades de la juventud de hoy  y  sus realidades.   “La educación de hoy sigue siendo patriarcal, vertical y piramidal, debe modificarse en la construcción de las política públicas para que los jóvenes puedan incidir”, señaló Demor Muñoz.

De igual manera,  manifestó  que la participación de los jóvenes debe llegar eficazmente hasta los contenidos y  no quedar reducida a lo procedimental o administrativo: “debe llegar  incluso a la discusión sobre  lo que se enseña, como se enseña y como se aprende”.

Por su parte, Camila Grosso, hizo énfasis en lo que tiene que ver con las pruebas estandarizadas como indicador  sobre la calidad de la educación. “Esto genera prácticas de  segregación; hay presión de los Estados por hacer competir sus escuelas, estudiantes y maestros, muchas veces  condicionados en salario y financiación, y esto genera  segregación y brechas. Hay que aspirar a una idea de calidad de educación que tenga  que ver con los fines propios de la educación y no con los resultados a través de pruebas “, enfatizó.

Manifestó igualmente, la importancia de cambiar la cultura de la estigmatización de los líderes  y  movimientos estudiantiles y la necesidad de que sean los propios estudiantes  quienes tengan la representación  y participación  directa en los espacios de interlocución nacional  e internacional.

En relación con los Objetivos de Desarrollo  Sostenible, ODS y la Agenda 2030,  Victoria Valenzuela, de la Unesco, señaló que para lograr el objetivo de educación con calidad, era necesario partir de la educación como derecho,  para que tanto jóvenes como sociedad, tengan un papel protagónico en el seguimiento y cumplimiento de este derecho en toda su plenitud.  En el mismo sentido, indicó la necesidad de  difundir  el contenido  del Objetivo  Cuatro  (educación de calidad ), en la Agenda 2030.

Por su parte, Camila Grosso de la CLADE, explicó  cómo la Agenda 2030  constituye una obligación para los Estados, pero no contempla del todo  las obligaciones, por lo que  hay muchos matices  que deben tenerse en cuenta.

Otros de los temas tratados por los panelistas, fueron la importancia de transversalizar  la educación  en torno a la salud  sexual y reproductiva, la escuela como un entorno de paz y también como fiel reflejo de la realidad social que en la que están inmersos los y las  jóvenes.

Conclusiones

  • No basta con que los niños  y jóvenes vayan a los colegios, es necesario mejorar la calidad de la educación.
  • Es fundamental la participación de los jóvenes  en el debate de la política pública sobre educación.
  • Es necesario que la Agenda de la Educación y las metas de la Agenda 2030 bajen hasta la ciudadanía.
  • Es necesario hacer el debate público sobre las metas en educación al 2030.
  • Los ODS y la Agenda 2030 deben tener total difusión, sus contenidos sus metas, para que los jóvenes y la sociedad conozcan  de que se trata y las apropie  y hagan seguimiento  y monitoreo.
  • Los gobiernos deben garantizar la participación de los jóvenes en la construcción de políticas públicas de educación.
  • Si hay participación de los jóvenes en las discusiones de las políticas de educación, esto hace la diferencia  y significa el reconocimiento de los jóvenes como actores políticos válidos.
  • Los jóvenes deben tener también una responsabilidad inicial para aprovechar al máximo las posibilidades de la educación y de los recursos existentes.
  • Los jóvenes deben exigir el derecho a la educación. Exigirlo tanto individual como colectivamente es fundamental para  que se cumpla el derecho  a la educación .
  • Los jóvenes deben opinar sobre cómo la educación responde a sus expectativas.
  • Ser parte de la solución es parte del rol de los jóvenes en la educación.
  • Ser activos en torno a la denuncia frente al derecho de la educación es un derecho esencial.
  • Los jóvenes pueden ofrecer oportunidad de vocería, ser voz de los que no tienen voz y esto conlleva a un activismo que puede fortalecerse en la región.
  • El sistema educativo debe cambiar para ser gratuito, de calidad ,con igualdad de género y que respete la diversidad.
  • A la educación hay que incluirle el tema de salud sexual y reproductiva de manera transversal.