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20150213-uruguay-politicas-juventudPor INJU

Matías Rodríguez,  director del Instituto de Juventud del Uruguay , presentó su balance  de lo que ha significado  el cambio en las políticas de juventud de su país , teniendo en cuenta el Plan de Juventud que se ha venido desarrollando entre el 2011 y el 2015 y con miras al 2025.

Teniendo en cuenta la importancia  que le ha otorgado el gobierno uruguayo a los políticas de juventud y que son ejmeplo para la región  publicamos a continuación apartes de la entrevista realizada por el INJU a Matías Rodriguez.

En una de las primeras entrevistas que te hicieron cuando asumiste dijiste que el objetivo principal del instituto era “incidir y transversalizar la perspectiva de juventud en el conjunto de las políticas públicas”. Cinco años después, ¿cómo calificás la incidencia que tuvo INJU en las políticas públicas?

Creo que INJU avanzó mucho en constituirse como un instituto u organismo referente en las políticas públicas de juventud y eso significó haber avanzado en transversalizar la perspectiva generacional, particularmente en algunas políticas públicas. Durante estos años elegimos poner nuestro esfuerzo de trabajo político, técnico y humano en espacios específicos donde identificamos los desafíos mayores, por eso impulsamos la Ley de Empleo Juvenil, programas de integración educativa y de participación.

Desde el principio planteaste que las políticas de juventud tenían que jugar en la cancha grande, ¿cuánto costó posicionar al instituto en ese lugar?

Llevó un esfuerzo grande porque INJU tenía que construir legitimidad política, técnica, institucional; tenía que ser reconocido con ese rol de que no solamente ejecuta cosas sino que se encarga de coordinar y de articular. Eso implicó un esfuerzo enorme porque había que disputar algunos espacios, porque había que convocar algunos actores por primera vez. En general tuvimos las puertas muy abiertas desde los organismos y los ministerios con los que trabajamos. La verdad es que fue un ida y vuelta, y también hubo mucha jerarquización del tema juventud por parte de otros ministerios y los organismos.

Ese esfuerzo enorme se sustentó en un equipo con mucha camiseta institucional, con muchas ganas de transformar las condiciones de vida de los jóvenes, de restituir derechos y de incidir [...] hay una vocación muy fuerte por parte del equipo de INJU que tal vez es lo que explica en mejor medida los logros que hemos tenido.

¿A nivel social te parece que se logró instalar un debate público sobre el rol de las juventudes?

Sí, y tal vez la expresión máxima fue la 5K Ser joven no es delito, que realizamos los cuatro años. Antes de que se discutiera si bajar o no la edad de imputabilidad, nosotros estábamos colocando un tema de discusión que tiene que ver con cuáles son las respuestas que tenemos para los jóvenes, que cosas negativas depositamos en ellos, qué esperamos de ellos, cuánto confiamos.

Una carrera de esas características y con un mensaje tan provocador que pateó la mesa, hizo que muchos discutieran de esto. Si se barre debajo de la alfombra o si hay temas tabú que no se discuten creo que como sociedad no avanzamos, en la medida en que podamos hablar y discutir abiertamente sobre estas cosas podremos avanzar un poco más. Y seguramente lo hicimos confiando más en los jóvenes.

Asumiste la dirección de un instituto que se replicaba, en cierta forma, en el interior a través del programa Arrimate, Amplificá tu voz, talleres artístico culturales y de Tarjeta Joven...

¿Cuánto avance tuvo INJU en el territorio?
Avanzó mucho en territorio. Primero, se reconfiguró el programa Arrimate, hacia una estrategia de promoción de la participación que es el programa Impulsa.
Avanzamos en haber generado fondos concursables [FIJ] a nivel nacional para apoyar proyectos de jóvenes; a esto se le sumó Compromiso Educativo y también+Centro, los talleres artístico culturales en su momento, y por supuesto, las Expo Educa. Además, le dimos continuidad al Encuentro de Arte y Juventud y fortalecimos el equipo de responsables territoriales. También fue una apuesta grande al diálogo en territorio haber elaborado el Plan de Acción de Juventudes 2015-2025 a partir de consultas abiertas y masivas donde cada joven individualmente podía participar acercándose a los espacios de discusión, o la realización de la Juy! que reunió a más de 2.000 jóvenes de todo el país que expusieron sus inquietudes.
Entonces, sí hubo una apuesta a territorio, pero queda mucho camino por recorrer, seguramente hay que seguir profundizando.

20150213-uruguay-politicas-juventud2¿Cuáles son los hitos de esta gestión?

La Ley de empleo juvenil, Compromiso Educativo, la 5K Ser joven no es delito, la rendición de cuentas por cadena nacional como nuevo mecanismo de transparencia, algo que no se hacía y que se tiene que seguir haciendo. Todo esto en el marco de algo nuevo que es el Plan Nacional de Juventudes 2011-2015, que Uruguay no tenía y ahora es una hoja de ruta que tiene que seguir existiendo.


¿Cuáles son los debes?
Queda en el tintero seguir profundizando y ampliando la cobertura al acceso a distintas soluciones habitacionales para jóvenes. Creo que se ha hecho muchísimo y específicamente a partir de algunas estrategias, pero ahí tenemos un camino por recorrer, un desafío pendiente.
El otro es seguir fortaleciendo la presencia de INJU en territorio, presencia institucional, porque creo que muchos programas tienen presencia en territorio pero que no necesariamente se asocian a políticas de juventud o a acciones que desde el instituto venimos desarrollando. La presencia ha sido demandada por jóvenes y por instituciones en el territorio, y eso se tiene que expresar en el futuro en plantar bandera de una manera más fuerte del instituto en el territorio.

¿Qué puertas abiertas deja esta gestión para la próxima?
El INJU que asume la siguiente dirección es un instituto con un posicionamiento distinto, que juega un rol fuerte de referencia técnica y política en las políticas públicas de juventud, referencia para los jóvenes y referencia sobre la participación juvenil. Un INJU que planifica y que es reconocido por los organismos públicos como un actor que tiene que ser convocado y que tiene legitimidad para hablar sobre determinados temas. Hay una plataforma para profundizar y sobre todo para hacer mejores políticas de juventud. Esa es la tarea principal, tomar mejores decisiones públicas para garantizar de mejor manera los derechos de las personas jóvenes.
Para conocer las acciones y los programas ejecutados durante esta gestión mirá las ediciones de la cadena nacional de rendición de cuentas.