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Por PNUD Honduras
Erradicar la pobreza en todas sus formas sigue siendo uno de los principales desafíos que enfrenta la humanidad. El PNUD se centra en mejorar las perspectivas de trabajo de los jóvenes en países en desarrollo, aumentando su capacidad productiva y su competitividad a través del apoyo a iniciativas empresariales y del fortalecimiento de capacidades para reducir la pobreza y mejorar la calidad de vida de los jóvenes y sus familias; es bajo esta perspectiva que en Honduras el PNUD ha venido prestando asistencia y financiando con capital semilla a jóvenes con iniciativas de negocio, a través del proyecto Convivencia y Seguridad Ciudadana, en alianza con la Alcaldía Municipal de La Ceiba, la Cámara de Comercio e Industrias de Atlántida y su Centro de Desarrollo Empresarial y el Centro Universitario Regional de Norte (CURLA/UNAH), con el apoyo financiero de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

“El desempleo, el subempleo y los salarios que están por debajo de la línea de pobreza (1,25 dólares estadounidenses por día) entre los jóvenes reducen el capital social y humano y guardan relación con pésimos resultados de salud y educación” UNDP4Youth.

El “Fondo de Generación de Oportunidades de Emprendimiento” surge en La Ceiba, un municipio de la costa atlántica de Honduras, con el propósito de fortalecer capacidades técnicas a jóvenes en condiciones de vulnerabilidad social y otorgarles financiamiento con capital semilla para sus iniciativas de emprendimiento. Iniciativa, creatividad y perseverancia son las principales cualidades que reúnen cada uno de los jóvenes. De 58 ideas de negocio recibidas fueron seleccionadas 18 para brindarles el capital semilla.

“Cuando operaba con un montón de limitaciones, tomé la decisión de aplicar con mi iniciativa de negocio y he recibido apoyo con capacitaciones, apoyo técnico, maquinaria y materia prima para la elaboración de vestidos de gala que ahora están exhibidos en concursos de belleza y el uso diario de mujeres hondureñas” expresó José Carlos Villalta, 21 años, propietario de “Modas Villalta”, confeccionista y diseñador de modas.

El Fondo, es un esfuerzo articulado y multisectorial facilitado por PNUD,  que reunió a diferentes instancia en un esfuerzo común para beneficiar a jóvenes en situación de vulnerabilidad de derechos, participaron: la academia, el gobierno local, la empresa privada, cooperación internacional y los jóvenes emprendedores.
 
“El Aporte del Centro de Desarrollo Empresarial Valle de Lean al proyecto de emprendimiento fue su capital humano en todas las etapas del proceso desde el inicio”. Manifestó la Sintya Pérez, asesora técnica del Centro de Desarrollo Empresarial (CDE) adscrito a la Cámara de Comercio de Atlántida. Por parte del Centro Universitario Regional del Litoral Atlántico (CURLA-UNAH), Marco Núñez, coordinador y catedrático manifestó que “el principal efecto que están teniendo en la economía local estas iniciativas de negocio, es la generación de oportunidades dignas y adecuadas para jóvenes en situación de vulnerabilidad, así mismo están siendo representativas en cuanto a la cantidad de empresas y del empleo que generan, contribución al fisco nacional a partir de su formalización, siendo reconocidos actualmente como empresarios. Así es como se convierten en un factor potencial para el crecimiento y desarrollo económico local” amplió Marco Nuñez del CURLA-UNAH.

Esta experiencia comunitaria de empoderamiento económico ha generado efectos relevantes a nivel local. En primer lugar, desde el punto de vista de prevención de la violencia, ha brindado a los jóvenes una oportunidad de mayor aprovechamiento de su tiempo, lo cual contribuye a evitar su vinculación a grupos y actividades ilícitas. En segundo lugar, se ha generado un entorno de protección social dirigido a uno de los sectores más vulnerables, facilitándoles un mayor acceso a oportunidades. En tercer lugar, la repercusión económica individual se multiplica a sus familias y, en consecuencia, a sus comunidades, movilizando los recursos disponibles y enriqueciendo el capital humano. En cuarto lugar, se ha cohesionado una red institucional en el municipio, con capacidad técnica, incidencia y participación de las autoridades municipales, que da acompañamiento técnico y seguimiento a los y las jóvenes, antes, durante y después de obtenido el capital semilla, lo cual permite alcanzar un efecto a largo plazo y garantizar la sostenibilidad de los mismos.

Tomando en cuenta que el 87% de los jóvenes que viven en países en desarrollo enfrentan un amplio abanico de desafíos y problemas de desarrollo vinculados con las desigualdades, es necesario que los diversos sectores económicos, políticos y sociales de las sociedades latinoamericanas unan esfuerzos hacia un futuro más sostenible para la juventud.

“En la Cámara de Comercio e Industrias de Atlántida, quedamos muy satisfechos de haber colaborado junto con el CDE, la UNAH/CURLA, la municipalidad de La Ceiba y el PNUD. Esta experiencia de relación interinstitucional tuvo sinergia y fue muy oportuna. Considero  factores claves para ello, las capacidades multidisciplinarias y la actitud de servicio en los miembros del equipo técnico” mencionó Jimi Benitez, Director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industrias de Atlántida (CCIA).

Fueron varias las etapas que superaron los jóvenes emprendedores, como entrevistas, desarrollo de planes de negocio, participación en expo-feria, entrenamiento y capacitación en mercadeo y declaración tributaria para la formalización de las empresas que fueron legalizadas y actualmente se encuentran en monitoreo y seguimiento, donde técnicos empresariales les visitan para continuar midiendo y evaluando la experiencia.

El aumento de ingreso fortalece el capital humano y social, contribuye a la reducción de la pobreza y la desigualdad entre generaciones a largo plazo, favorece la capacidad de resiliencia y hace de la cohesión social un factor de cambio transformacional.

Existen muchos desafíos para poner fin a la pobreza y a la violencia estructural que afecta a Honduras, particularmente a los y las jóvenes. Sin embargo, este tipo de proceso contribuyen a generar autonomía a través del empoderamiento económico a mujeres y hombres jóvenes en igualdad de oportunidades a la vez que mejora su autoestima y su calidad de vida. Asimismo, se fortalece a las instituciones nacionales y locales, garantizando con ello esfuerzos participativos, articulados y focalizados, que generan mayor impacto en los jóvenes beneficiados y sus comunidades. en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, particularmente los objetivos No. 1, No. 5 y No. 16.