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La dinámica del encuentro, guiada por diálogos con los diferentes expertos en torno a las  temáticas priorizadas, inició con el conversatorio ‘Juventudes y desarrollo: realidades, enfoques y retos’, que contó con la presencia de los expertos en políticas de juventud Ernesto Rodríguez, del Paraguay, y el académico caribeño Henry Charles.

Rodríguez dio inicio a su intervención reconociendo la realidad de fenómenos como la exclusión social, los estereotipos y la discriminación por su condición de jóvenes, y el creciente abismo entre los jóvenes y las generaciones mayores, para enseguida exponer como hoy por hoy los jóvenes se encuentran en el centro de las agendas políticas de todos los países de la región. Para el experto paraguayo, la generación de jóvenes en Latinoamérica es hoy la más grande en términos demográficos, lo que puede representar no solo un gran problema social, de no atenderse a esta población, sino un enorme reto a la hora de garantizar sus derechos a través de la participación política.

“Se hace necesario entonces un cambio de enfoque en el que la juventud no sea solo considerada un grupo de riesgo, sino un grupo poblacional al que se le deben garantizar, por medio de la participación política, sus derechos, dotando además de perspectiva de género a las políticas públicas de juventud y destinando recursos significativos a estas políticas para disminuir la desigualdad social que afecta a las y los jóvenes latinoamericanos”, explicó Rodríguez.

De igual forma Henry Charles, quien en su intervención hizo un recuento histórico de cómo las juventudes en el Caribe han tenido un rol importante en la lucha contra la esclavitud, hizo énfasis en la idea de que la participación política de los jóvenes no es un simple regalo que personas mayores les conceden, sino una oportunidad para la reafirmación de sus idearios, necesidades y luchas políticas que en vez de mantener el Statu quo, debe empoderar a las juventudes.

Otro de los temas explorados durante la jornada fue el de la paz, posconflicto y juventudes, que contó con las exposiciones, entre otros, de Gustavo Bell, embajador en Cuba, el parlamentario salvadoreño David Gelez y José Antequera, líder juvenil integrante del Movimiento de víctimas.

Bell, testigo de excepción de los diálogos de paz con las Farc en La Habana, se dirigió a los jóvenes parlamentarios para explicar cómo los acuerdos logrados en el segundo punto de la negociación. ‘Participación política’, abren enormemente el compás a la participación política no solo a integrantes este grupo insurgente, sino a otros grupos políticos. Para el Embajador en Cuba, “este punto garantiza el pluralismo y potencializa la participación de los jóvenes en política. El posconflicto es una gran oportunidad para que los jóvenes se vinculen tanto a la política como a lo público, pero también para que ustedes sean los multiplicadores de la reconciliación. No hay paz sin juventud”, recalcó.

José Antequera, del Movimiento de víctimas, complementó esta afirmación al afirmar que “la terminación del conflicto por sí misma no asegura la participación política de los jóvenes sino hay un cambio en la configuración política del país. Para cambiar esta realidad es necesario reconocer que existe una visión atávica, conservadora, en muchos países latinoamericanos, que riñen con los derechos de las minorías y los grupos subrepresentados”.