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jovenes-del-mundoPor Aleida Patarroyo (*)

Establecer un marco normativo mundial que reconozca el papel de los jóvenes y que institucionalice su participación en todos los niveles mediante una Resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre juventud, paz y seguridad, es una de las principales demandas del Foro Global on Youth, Peace and Security, que se realizó en Amman, Jordania, y que contó con la participación de 500 líderes de diversos países del mundo, entre jóvenes, expertos y representantes de gobiernos.

La declaración del Foro Global  es enfática  en solicitar a los organismos internacionales, gobiernos nacionales y autoridades locales, el establecimiento de mecanismos para involucrar de manera significativa a los jóvenes en los procesos de paz actuales y futuros, incluidas las negociaciones formales de paz desde lo local y a nivel mundial; serían los  mecanismos con los que se podría asegurar que los jóvenes fueran considerados como actores principales en dinámicas de paz y seguridad con los cuales, además, se estaría promoviendo significativamente el liderazgo juvenil.

El Foro Global fue  concebido como un punto de inflexión hacia una nueva agenda internacional sobre la juventud, la paz y la seguridad. El evento  surgió del debate temático organizado por el Reino Hachemita de Jordania durante su presidencia del Consejo de  Seguridad de Naciones Unidas en abril de 2015.  

El Foro de Amman se realizó con el objetivo de llamar la  atención mundial sobre la contribución de los jóvenes a la paz  a fin de trazar una agenda común. Y fue en este sentido que los jóvenes, las organizaciones dirigidas por jóvenes, organizaciones no gubernamentales, los gobiernos y las entidades de la ONU, se reunieron para acordar una visión común y una hoja de ruta que les permitiera asociarse con los jóvenes en la prevención de conflictos, la lucha contra el extremismo violento y la construcción duradera la paz, que finalmente culminó con la adopción de la Declaración de la Juventud Ammán.

El príncipe Hussein  de Jordania, anfitrión del evento, manifestó con preocupación  como su país, con ocho millones de habitantes y con escasos recursos naturales, se encuentra entre la hegemonía militar de Israel y la amenaza del Estado Islámico proveniente de los vecinos Siria e Irak. “Con un 70% de la población por debajo de los 25 años, el mundo árabe ha vivido en su historia reciente tiranías, invasiones y terrorismo que han afectado duramente a los jóvenes”.

La preocupación del príncipe jordano de 21 años de edad, no es para menos, sobre todo si se tiene en cuenta que en los países donde hay conflictos armados los jóvenes constituyen la mayoría de las víctimas; la generación actual de jóvenes (10-24 años de edad) es de 1,8 millones, la más grande conocida en el mundo.

El crecimiento de la población joven es particularmente prominente en los países en desarrollo, habitantes de la África subsahariana, de Asia meridional y de los Estados árabes; y si bien  la población predominantemente joven ofrece a un país la oportunidad de la innovación, el desarrollo y el crecimiento económico, la realidad es que los jóvenes de hoy viven con una amenaza cada vez mayor en materia de violencia y de conflictos armados.

Según el Informe sobre el Desarrollo Mundial de 2011, más de 1,5 millones de personas viven en estados vulnerables y afectados por conflictos, o en países donde los niveles de violencia criminal son muy altos, a más de los 51 millones de personas que se encuentran desplazadas como resultado del uso de la fuerza, de la persecución, de los conflictos, de la violencia generalizada o por permanentes violaciones de sus derechos humanos. Aunque  el número de  guerras internacionales ha disminuido en el último cuarto de siglo, muchos países todavía están lidiando con múltiples enfrentamientos altamente violentos a menudo interrelacionados y con cíclicas formas de violencia, (terrorismo, violencia política, bandas criminales o el crimen organizado). Se estima que en particular los jóvenes, constituyen el 10-30% de la fuerzas armadas y los grupos armados  en todas las regiones,  así también como miembros de grupos terroristas y extremistas, dando lugar  a una amenaza a la seguridad y a la estabilidad mundial.


Los voces de América Latina en el Foro

jovenes-del-mundo2Brenda Torres García, de Colombia, relató su experiencia como gestora de paz en un país que lleva 60 años de conflicto interno; “la violencia en mi país ha coartado las oportunidades educativas,  económicas y sociales de varias generaciones, pero esto no tiene que seguir siendo así. Lo que esto significa para nosotros como jóvenes, es que necesitamos tener la oportunidad de hacer escuchar nuestras voces y  nuestras demandas para que podamos trascender el actual estado de las circunstancias con nuestro trabajo”.

Brenda hizo un llamado al liderazgo global, a ser más comprometido con la paz, a rechazar la violencia y a buscar la equidad y la justicia a través de leyes, políticas públicas, mejoramiento de la inversión social en educación, salud y recreación, y para crear las condiciones de  protección de los niños y jóvenes de todo el daño y violencia que se ha hecho en su contra.

jovenes-del-mundo3Andrea Chávez, de Juárez México, habló en su momento sobre su experiencia personal en el Foro, “y es  que los jóvenes sí podemos aportar a la construcción de la paz. Mi compromiso es llevar el mensaje  sobre la experiencia en Jordania y hacerle seguimiento para que se cumpla  la declaración  que hicimos los jóvenes  frente a la paz y seguridad” afirmó.


jovenes-del-mundo4Malena Fama, Presidenta del Foro Latinoamericano de la Juventud, considera que el Foro de Amman permitió poner en la discusión global las demandas, propuestas y necesidades de los jóvenes  de Latinoamérica y el Caribe, como en caso  los 43 estudiantes normalistas de México víctimas de la violencia organizada; la situación de los jóvenes colombianos víctimas del conflicto armado, el padecimiento de los desplazados  y la importancia de exigir el rol de las juventudes en las negociaciones de  paz.
 
Malena también puso evidencia otros tipos de violencia que afectan a los jóvenes de la región como los que son víctimas de los Esmad en las protestas estudiantiles;  la crisis humanitaria en Centroamérica, “especialmente en Honduras donde el nivel de jóvenes que no tienen posibilidades de inclusión laboral ni educativa llega a 750.000  y también  la voz y lucha del pueblo argentino diciendo NI UNA MENOS, condenando, repudiando y exigiendo medidas integrales para terminar con los feminicidios, así como también contra la violencia institucional que sufren los jóvenes en manos de la policía”, señaló.

En su Declaración, los jóvenes se comprometieron  en la formulación de una paz duradera en sus comunidades como factores positivos para la paz, la justicia y la reconciliación. “Nosotros, los jóvenes, estamos altamente comprometidos en la transformación de conflictos, la lucha contra la violencia y construir la paz”. Sin embargo,  consideran que  sus esfuerzos  no son del todo reconocidos, e incluso se pueden ver debilitados debido a la falta de mecanismos participativos e inclusivos adecuados y oportunidades para asociarse con los órganos de toma de decisiones.

Por esta razón, fueron enfáticos en hacer un llamado a los responsables políticos para desarrollar mecanismos significativos para la participación juvenil y el liderazgo en la toma de decisiones y en la política de lo local a nivel nacional e internacional, así como para fomentar la capacidad de liderazgo de los jóvenes, la creación de un círculo  interdependiente capaz  de cambiar las percepciones y discursos negativos sobre los jóvenes, con el propósito final  de construir comunidades pacíficas y sostenibles.

(*) Coordinadora Juventud con Voz